Hay una imagen grabada a fuego en el imaginario colectivo: un Mario Casas de camiseta de tirantes y testosterona, conduciendo una moto. Durante años fue el póster de una generación, el prototipo del «macho alfa». Sin embargo, su viaje actoral ha sido una deconstrucción fascinante de esa misma masculinidad, culminando en su proyecto más íntimo y personal hasta la fecha: Muy lejos.

El riesgo de romper el molde: De «macho alfa» a la vulnerabilidad

Mario Casas ha sabido usar su estatus de sex-symbol para cuestionar los límites de lo normativo. Empezó a dar pistas en Mi gran noche, riéndose de su propia imagen, pero el verdadero giro llegó al habitar los márgenes.

Pieles (2017): La belleza de lo diferente

En la propuesta de Eduardo Casanova, Mario se sumergió en un mundo que celebra lo que la sociedad etiqueta como «extraño».

Breve sinopsis (sin spoilers): Pieles sigue a personas con apariencias físicas inusuales que deben vivir en la exclusión o crear sus propios mundos para encontrar aceptación en una sociedad obsesionada con la estética perfecta.


La pieza clave: Muy lejos y la identidad queer

Si hay una película que encapsula este nuevo rumbo es Muy lejos (Molt lluny, 2025). Dirigida por Gerard Oms —quien fuera el coach actoral de Mario durante años—, la cinta es un viaje de reconciliación con la identidad queer basada en las propias vivencias del director.

Sinopsis de Muy lejos (Sin spoilers)

Sergio (Mario Casas) viaja a Utrecht (Países Bajos) con su familia para un evento deportivo. Justo antes de regresar a Barcelona, sufre un ataque de pánico y decide quedarse solo en Holanda. Sin dinero, sin hablar el idioma y cortando contacto con su pasado, Sergio inicia un proceso de supervivencia física y emocional para encontrar su verdadera naturaleza.

Detalles de realización y coproducción

  • Director y Guionista: Gerard Oms, en un debut que la crítica ha calificado de «honesto y necesario».
  • Coproducción: Es una colaboración internacional entre Zabriskie Films (España) y Revolver Amsterdam (Países Bajos), con participación de RTVE y TV3.
  • Reparto: Junto a Casas, destacan figuras como David Verdaguer, Ilyass El Ouahdani y Nausicaa Bonnín.
  • Realización: La película destaca por su «narrativa silenciosa», con una banda sonora a cargo de Sílvia Pérez Cruz y un montaje de Neus Ballús.

La masculinidad frágil frente a los estereotipos

Lo que hace que el trabajo de Mario sea tan relevante para estarporahi.com es cómo expone la fragilidad masculina. Para Muy lejos, Casas incluso tomó clases de danza contemporánea para trabajar un cuerpo que comienza siendo «tosco y rudo» pero que acaba liberándose.

La película retrata a una generación que creció sin referentes queer, obligada a cambiar la voz o la postura para «encajar». Mario personifica ese hombre atrapado entre su educación emocional y la imposibilidad de seguir soportándola.

El camino al Goya: Reconocimiento a la metamorfosis

Al igual que MASPALOMAS, la crítica esta desatada con las postulaciones queer, y que antes encasillaba a este actor, ahora se rinde ante él. Tras su Goya a Mejor Actor por No matarás, muchos consideran que su papel en Muy lejos es el mejor de su carrera hasta la fecha.

  • Reconocimiento: La película ya ha sido celebrada en festivales como el de Málaga (donde ganó el premio de la crítica) y el LesGaiCineMad.
  • El veredicto: Mario merece todos los premios no solo por su técnica, sino por la valentía de usar su plataforma para validar narrativas que desafían el binarismo aburrido.

Mario Casas ha pasado de ser el «macarra» oficial a ser un aliado del riesgo artístico, demostrando que para ser un gran actor, primero hay que estar dispuesto a dejar de ser un «macho».